El Entorno

Rodeado de arboledas, junto a la ribera del río Gigüela, se encuenta La Vega del Zurrón.
Este río es rico en pesca, sobre todo en la época estival destacando la del cangrejo de río.

Entre viñas y olivos, en plena mancha toledana se inauguró a principios del siglo XX, la línea férrea que unía Villacañas y Quintanar de la Orden, pasando por las localidades de Villa de Don Fadrique y La Puebla de Almoradiel. La llegada de este tren, conocido popularmente como “el Trenillo”, favoreció el abandono paulatino de los cultivos cerealistas, escasamente rentables en la zona, abriendo paso a la producción vitivinícola que todavía se mantiene y que contribuyó enormemente a la mejora socioeconómica de toda la comarca. A mediados del pasado siglo, la línea férrea, quedó en desuso, fue desmantelada y paso a ser lo que hoy conocemos como Vía Verde del Trenillo.

Un lugar por descubrir donde encontraremos rincones llenos de vida, historias de leyenda y muchas sorpresas. Un lugar enmarcado en el sello de “Calidad Rural”  denominado Tierras de Dulcinea.